Ir a comprar ropa me ha parecido siempre una auténtica putada*. Estar de pie durante horas, soportar temperaturas casi extremas y lidiar con una muchedumbre de maleducados e hiperactivos consumistas son motivos suficientes para hablar de gran odisea. Pero la gota que colma el vaso, al menos en mi caso, es la actitud tan poco empática y profesional de las dependientas. Especialmente en Donosti.
Hay dos tipos de dependientas que me sacan de quicio. Por un lado, aquellas que son más sosas que un yogurt de agua, aquellas a las que les falta un buen curso de ventas: ¿qué tal me queda? Bien ¿Me pruebo otra talla? Vale, ahora busco la XL. ¿Me queda demasiado oscuro con el pantalón? No sé, eso depende de tu gusto. Que pereza de chicas... Por otro lado, están las dependientas prepotentes, que te miran con una cara tan desagradable, que no sabes si preguntarles por favor si puedes ser cliente o decirles que se vayan a tomar por culo. Desgraciadamente, y a pesar de que la actual situación económica no sea tan propicia para la venta y puedan tener motivos para el cambio, las dos especies de dependientas presentadas abundan e incluso diría que cada vez son más en número.
En este escenario tan difícil y desolador, tras años de malas experiencias y euros malgastados, había encontrado mi propio oasis en el desierto donostiarra. Una tienda en la que las dependientas te sonreían, te decían lo que te quedaba bien y lo que no, te ofrecían prendas en base a compras anteriores; en definitiva, una tienda en la que daba gusto comprar.
Todo iba viento en popa, nuestras relaciones transaccionales eran cada vez más fluidas y placenteras, hasta que el destino tuvo un cruel antojo. Un viernes cualquiera, en un bar cualquiera, me encuentro con la dependienta a la que había depositado toda mi confianza acompañada de su novio: un tío turbio, con muy mala pinta. Años de intenso romance consumista echados a la basura: ¿cómo me voy a fiar de las recomendaciones de alguien que tiene como novio a un sucedáneo del Jonan de Baraka? Cuando me decía que las camisetas me quedaban estupendamente yo le daba todo mi crédito, pero a partir de ahora, nada puede ser lo mismo. La confianza es algo que se tarda años en construir, pero que se puede dinamitar en cuestión de segundos. Vuelta a la odisea. Vuelta a empezar.
*Putada es un término reconocido por la RAE.
Hay dos tipos de dependientas que me sacan de quicio. Por un lado, aquellas que son más sosas que un yogurt de agua, aquellas a las que les falta un buen curso de ventas: ¿qué tal me queda? Bien ¿Me pruebo otra talla? Vale, ahora busco la XL. ¿Me queda demasiado oscuro con el pantalón? No sé, eso depende de tu gusto. Que pereza de chicas... Por otro lado, están las dependientas prepotentes, que te miran con una cara tan desagradable, que no sabes si preguntarles por favor si puedes ser cliente o decirles que se vayan a tomar por culo. Desgraciadamente, y a pesar de que la actual situación económica no sea tan propicia para la venta y puedan tener motivos para el cambio, las dos especies de dependientas presentadas abundan e incluso diría que cada vez son más en número.
En este escenario tan difícil y desolador, tras años de malas experiencias y euros malgastados, había encontrado mi propio oasis en el desierto donostiarra. Una tienda en la que las dependientas te sonreían, te decían lo que te quedaba bien y lo que no, te ofrecían prendas en base a compras anteriores; en definitiva, una tienda en la que daba gusto comprar.
Todo iba viento en popa, nuestras relaciones transaccionales eran cada vez más fluidas y placenteras, hasta que el destino tuvo un cruel antojo. Un viernes cualquiera, en un bar cualquiera, me encuentro con la dependienta a la que había depositado toda mi confianza acompañada de su novio: un tío turbio, con muy mala pinta. Años de intenso romance consumista echados a la basura: ¿cómo me voy a fiar de las recomendaciones de alguien que tiene como novio a un sucedáneo del Jonan de Baraka? Cuando me decía que las camisetas me quedaban estupendamente yo le daba todo mi crédito, pero a partir de ahora, nada puede ser lo mismo. La confianza es algo que se tarda años en construir, pero que se puede dinamitar en cuestión de segundos. Vuelta a la odisea. Vuelta a empezar.
*Putada es un término reconocido por la RAE.


8 comentarios:
ja, ja, muy bueno... estoy totalmente de acuerdo contigo en todo, yo odio los dos tipos de dependientas y en Donosti abundan, sobre todo las bordes... por eso ahora estoy probando en los pueblos y la diferencia es abismal, mucho más simpáticas.... pero casi prefiero que no me atienda nadie.
Gracias por el comentario. Con lo de que no te atienda nadie es mejor, no estoy muy de acuerdo: la mayoría de los hombres, entre los que me incluyo, nos sentimos totalmente desamparados sin ayuda a la hora de comprar. En mi caso, necesito servicio amable, personalizado y SINCERO. Un saludo.
El problema es que en las tiendas de este país se han acostumbrado mucho a que la gente comprara a pesar de que el trato fuera horrible. No le daban importancia a eso... porque las personas seguíamos consumiendo.
Pero a poco que viajas, te das cuenta de lo que es una verdadera vendedora. En Francia por ejemplo, son impecables. En USA ya el sumum de la buena venta. (Vale que siempre habrá excepciones).
Pero... ahora el problema está en que la gente no compra tanto como antes, y el plus del buen trato debería de empezar a ser ya algo perenne dentro de las relaciones comerciales mano a mano con los clientes en las tiendas.
Que nos atiendan con buen gusto, educación, cercanía y una sonrisa es algo que nos gusta a todos. Así que totalmente de acuerdo con vos Imanol!
hoy,7 de enero;gente a raudales en las calles de SS (especialmente esas señoras que tienen hasta grupos de fans en el facebook, es decir, aquellas que no te dejan andar rapido si vas con prisa, las que te meten el codo "sin querer"... que te voy a contar.. todos las hemos sufrido), paraguas que estan apunto de entrar como por arte de magia en tu ojo..
Yo a pesar de todo, intrepida compradora, entro en una tienda de zapatos,son las 11:45 de la mañana.
Soy una chica de 21 años, y me considero simpatica, risueña, de las que saludan al entrar en una tienda,pide con amabilidad la talla 38 de tal o cual bota vista de antemano.. respuesta recibida:
1ºuna cara de asco-aburrimiento que no me ha sorprendido (pero pensandolo bien, si ha esas horas casi recien abierta la tienda te reciben asi, como sería esa misma cara a las 18: 30.
2ºPregunta de la dependienta:¿que bota?Ha espera te miro... (con tono de "hoy voy a hacer vueltas al almacen hasta que me maree, por lo que me lo tomo con tranquilidad que ya me esperará..)
3ºpregunta: ¿Que precio tiene? (las he cogido de una estanteria que tenian CLARAMENTE un cartel de descuento del 30%)Respuesta:Ausencia durante un buen rato.. (habia ido a preguntar a la compañera) y contestación: Creo que se nos ha colado la bota en la estanteria de rebajas, por lo que NO esta rebajada..
A lo que yo con muy buenos modales, pero mi sonrisa antes sincera, convertida en ironica-mosqueada contesto..
Muchas gracias, aguuurrr
(veridico y muy fuerte)
Pd:premio a la bordería en las dependientas:Berskha. Es tal la cara de bordes que tienen que simplemente continuan hablando del sabado por la noche, o los cuernos que le ha puesto fulana a mengano, mientras contigo solo crucan las palabras "son 14,95€".
Me ha quedado un poco largo, pero creo que es buen ejemplo
aah!!el blog muy interesanteeee
hoy,7 de enero;gente a raudales en las calles de SS (especialmente esas señoras que tienen hasta grupos de fans en el facebook, es decir, aquellas que no te dejan andar rapido si vas con prisa, las que te meten el codo "sin querer"... que te voy a contar.. todos las hemos sufrido), paraguas que estan apunto de entrar como por arte de magia en tu ojo..
Yo a pesar de todo, intrepida compradora, entro en una tienda de zapatos,son las 11:45 de la mañana.
Soy una chica de 21 años, y me considero simpatica, risueña, de las que saludan al entrar en una tienda,pide con amabilidad la talla 38 de tal o cual bota vista de antemano.. respuesta recibida:
1ºuna cara de asco-aburrimiento que no me ha sorprendido (pero pensandolo bien, si ha esas horas casi recien abierta la tienda te reciben asi, como sería esa misma cara a las 18: 30.
2ºPregunta de la dependienta:¿que bota?Ha espera te miro... (con tono de "hoy voy a hacer vueltas al almacen hasta que me maree, por lo que me lo tomo con tranquilidad que ya me esperará..)
3ºpregunta: ¿Que precio tiene? (las he cogido de una estanteria que tenian CLARAMENTE un cartel de descuento del 30%)Respuesta:Ausencia durante un buen rato.. (habia ido a preguntar a la compañera) y contestación: Creo que se nos ha colado la bota en la estanteria de rebajas, por lo que NO esta rebajada..
A lo que yo con muy buenos modales, pero mi sonrisa antes sincera, convertida en ironica-mosqueada contesto..
Muchas gracias, aguuurrr
(veridico y muy fuerte)
Pd:premio a la bordería en las dependientas:Berskha. Es tal la cara de bordes que tienen que simplemente continuan hablando del sabado por la noche, o los cuernos que le ha puesto fulana a mengano, mientras contigo solo crucan las palabras "son 14,95€".
Me ha quedado un poco largo, pero creo que es buen ejemplo
aah!!el blog muy interesanteeee
Tenéis toda la razón! Ir de compras se ha convertido en un recopilatorio de malas caras y gestos. Es lo que yo digo de "perdona, ¿puedo ser cliente y gastar euros o me piro a la calle como un perro?" De todas formas Mavi, no creo que la crisis les cambie mucho. Creo que nos les importa ni a los dueños de las tiendas.
Anónimo! Me alegra que te parezca interesante el blog.
Un beso a las dos!
Buf, yo creo que les cambiará... igual no muy rápido, pero o espabilan... o van muy mal. Aunque ya no se, porque si las personas hemos seguido consumiendo, será porque a pesar de que les traten fatal (como el ejemplo que ha contado el último Anónimo o peores)seguimos comprando en todas esas tiendas.
Es todo cuestión de educación. Si eso falla en el sistema, poco más podemos pedir :S
Besos para ti y feliz año! que no te he dicho! :)
Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!
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