21 de septiembre de 2008

Confesiones de un mal ciudadano


Soy un mal ciudadano. ¿Mi delito? No reciclar. Un comportamiento seguramente deleznable, egoísta y que atenta contra la sostenibilidad del medio ambiente. Vayan por adelantado mis más sinceras disculpas.


Para justificar mi incívico comportamiento, podría adoptar una postura totalmente defensiva y  echar la culpa a los demás. Por ejemplo, ¿por qué tengo que reciclar en mi casa y luego en los bares me sacan los cubatas en vasos de plástico y no de cristal? 

Para seguir esquivando responsabilidades, también puedo recurrir a la imposibilidad por falta de espacio. ¿En qué cocina cabe un cubo para la basura orgánica, otro para el papel, otro para el plástico y otro para el vidrio? Es que como se invente el reciclaje de otra materia, vamos a tener que poner el frigorífico en el pasillo. Aunque hay "gente pa tó" a la que esto no le importa un comino, pues he estado en cocinas, que en vez de cocinas parecían jeroglíficos o el camarote de los hermanos Marx. La basura orgánica debajo del fregadero. La bolsa para echar el papel colgada de la puerta. La caja para el vidrio rivalizando con el frutero. La bolsa de los plásticos debajo de la caldera. Qué estrés, ¿no? Total, tanto esfuerzo para que baje tu hijo la basura y eche todas las bolsas en el container verde de siempre porque va con prisa, porque huele mal o porque, sin más, no se entera. 

Sin embargo, mi principal alegato va a basarse en la falta de información. El mundo del reciclaje tiene un montón de lagunas. Por ejemplo, si estás comiendo un yogur y lo dejas por la mitad, ¿dónde hay que tirarlo? ¿en la bolsa de orgánicos o en la de plásticos? Vale, ya estoy viendo que algún listo va a venir a decirme que lo limpie y luego lo tire a plásticos. Sinceramente, ¿creéis que es serio fregar un yogur? ¿y meterlo en el lavavajillas? Como ha dicho Bush con la inyección de liquidez anunciada para el intento de rescate de los mercados financieros, "es un precio muy grande para un problema grande".


2 comentarios:

Flyper dijo...

Es un asunto mal enfocado. No por tu parte, sino por las administraciones (en nuestro caso las mancomunidades). Un dato curioso, has hablado de los bares; los bares "reciclan" botellas de vidrio. Las botellas van al contenedor verde y ¿qué tipo de botellas se pueden tirar a ese contenedor? Sólo las verdes y las blancas; si te da por arrojar, digamos una azul, todo el contenido va a la basura. Entonces, ¿qué hacemos con las botellas de otros colores? Al contenedor de la basura, con todo lo demás.

Este es un pequeño ejemplo de lo que ocurre con el tratamiento de los diferentes contenedores de residuos domésticos (existen más ejemplos para cada tipo de receptáculo pero no es momento de hablar de ellos).

Lo mejor no es disponer de 7 tipos de contenedores en casa para las diferentes clasificaciones de residuos domésticos. Lo mejor es disminuir el volumen de residuos generados y tratar de reutilizar algún elemento.

Jokin Bereciartu dijo...

Aupa Ima!

Te invito a que empieces a reciclar y animo a tus compañeros de piso a que te "fuercen" para que adquieras unas costumbres más verdes.

Un consejo. No hace falta tener toda la cocina llena de cubos para separar papel, embases y vidrio. Puedes meter todo el material reciclable en una bolsa, y hacer la selección cuando llegues a los contenedores.

A reciclar!!!!